Nitto es puro culto para quienes montan su bicicleta con intención. No se trata de tener más, sino de elegir lo correcto. Este especialista de Tokio fabrica componentes metálicos desde 1923 y es conocido por manillares, potencias, tijas, portabultos y pequeños detalles muy bien resueltos, todo con un acabado limpio. El resultado es esa sensación típica de Nitto: lo bastante ligero para bicicletas deportivas y lo bastante sólido para el día a día, los viajes y las brevets largas. El acabado no intenta llamar la atención, simplemente encaja. Por eso se ve tanto en bicicletas de pista como en randonneurs, bicis de viaje o bicicletas urbanas clásicas, donde cuentan la comodidad y el control. La certificación Keirin de muchos componentes en Japón es más que tradición: representa normas estrictas y la calidad de Nitto.
Más sobre Nitto
Nitto es uno de los nombres más tradicionales del mundo de los componentes de bicicleta en Japón. La empresa K K Nitto se fundó en Tokio en 1923. Desde sus inicios, se ganó una reputación como especialista en el trabajo de tubos metálicos y la técnica de soldadura, una orientación que sigue marcando sus productos hoy.
Durante décadas, Nitto se hizo especialmente conocida por sus manillares y potencias de fabricación precisa, y más tarde añadió tijas, portabultos, portabidones y otros accesorios. Hoy la sede está en Kawaguchi, en la prefectura de Saitama, y la producción incluye instalaciones en Fukushima.
Nitto está estrechamente ligada al ciclismo en pista Keirin de Japón. Muchos componentes cuentan con la certificación NJS, y Nitto fue uno de los primeros proveedores de esa escena. Como NJS funciona desde 1957 como un reglamento estricto sobre materiales y medidas en Keirin, esta aprobación sigue considerándose una clara señal de calidad. Hasta hoy, Nitto representa formas clásicas, un acabado preciso y piezas que no se olvidan tras una sola temporada.

















































