Encerado fácil de la cadena
Cera para cadenas: mantiene tu cadena limpia, silenciosa y duradera. Descubre cómo encerar correctamente, ya sea con cera caliente o fría.
Tras rodar bajo la lluvia, por barro o sal de deshielo, tu bicicleta necesita cuidado extra. Te mostramos cómo limpiarla y mantenerla en invierno.
¿Utilizas tu bicicleta en invierno para ir al trabajo, a la universidad, al colegio o de compras? Entonces ya sabes lo que son la lluvia, el barro y la sal de deshielo. Después de estas salidas, tu bicicleta necesita cuidados, ya que la humedad, la arena y el barro afectan a la cadena y al resto de los componentes de la transmisión, provocando un desgaste prematuro.
La sal de deshielo es aún más agresiva: no solo ataca todas las piezas metálicas, sino también la pintura, las partes de goma y los componentes de plástico de tu bicicleta. Los guardabarros ayudan a mantenerte a ti y a tu bicicleta bastante más limpios, pero no sustituyen una limpieza a fondo tras el contacto con sal.
Por cierto: incluso en el portabicicletas trasero del coche tu bicicleta puede entrar en contacto con la sal. En ese caso, también deberías limpiarla a fondo.
Aquí te explicamos qué utensilios necesitas para lavar tu bicicleta y qué aspectos debes tener en cuenta. Y créenos: merece la pena. Una transmisión limpia y bien cuidada es clave para disfrutar de tu bicicleta durante mucho tiempo.
Este resumen te ayuda a decidir después de cada salida si tu bicicleta necesita un mantenimiento rápido o un programa de limpieza completo. Más abajo encontrarás la guía detallada para una limpieza y un cuidado a fondo de tu bicicleta.
Después de cada salida: comprobar la transmisión y, si es necesario, limpiarla y lubricarla
Después de cada salida: limpiar los elementos de suspensión y la tija telescópica
Sal de deshielo o mucho barro: limpiar la bicicleta por completo
Después del lavado: lubricar la transmisión
Revisión periódica: pastillas de freno
Después del invierno: servicio de la bicicleta
Si tu bicicleta se ha ensuciado mucho o has rodado sobre sal de deshielo, deberías limpiarla a fondo por completo. Aquí te explicamos qué necesitas y qué debes tener en cuenta en detalle.
Para una limpieza completa de la bicicleta deberías reservar entre 20 y 30 minutos.
De vez en cuando puedes aplicar un spray de mantenimiento con protección anticorrosión. Desplaza la humedad después del lavado y forma una fina película protectora que protege frente a la suciedad, el agua y la sal de deshielo. Además, facilita la eliminación de la suciedad en lavados posteriores. También un pulimento protector o una cera pueden ayudar a proteger el cuadro de las inclemencias del invierno.
Importante: asegúrate de mantener lubricantes y sprays de mantenimiento alejados de los frenos.
Gracias al recubrimiento cerámico, el agua, el barro y la suciedad resbalan del cuadro. Tu bicicleta se mantiene limpia por más tiempo y el mantenimiento en invierno es mucho más sencillo. © bc GmbH
Si no tienes manguera en casa, ten cuidado con la hidrolimpiadora de la gasolinera. La alta presión puede eliminar la grasa de los rodamientos y provocar daños en retenes, cojinetes y en la electrónica de las bicicletas eléctricas.
Para casa existen limpiadoras a batería de baja o media presión. Como alternativa, también puedes utilizar un cubo con agua o una regadera.
Con un limpiador de baja presión limpias tu bicicleta a fondo sin dañar la pintura, los rodamientos ni las juntas. En invierno, una limpieza suave es especialmente importante. © bc GmbH
Si quieres saber qué más debes tener en cuenta al montar en bicicleta en invierno, echa un vistazo a nuestro artículo del blog sobre cómo desplazarse en invierno.
Para mejorar tu visibilidad en la época más oscura del año, encontrarás muchos consejos útiles en nuestro artículo sobre alta visibilidad al montar en bicicleta.
Y en lo que respecta a la iluminación, consulta también nuestro artículo sobre la iluminación adecuada para la bicicleta.
¿Con qué frecuencia debo lavar y mantener mi bicicleta?
Después de cada salida deberías, al menos, revisar la transmisión y, si es necesario, limpiarla y lubricarla. Una limpieza completa es imprescindible cuando la bicicleta esté muy sucia o haya estado en contacto con sal de deshielo.
¿Qué debo evitar al limpiar mi bicicleta?
Evita las hidrolimpiadoras de alta presión, ya que pueden eliminar la grasa de los rodamientos y dañar la electrónica en las bicicletas eléctricas. Además, asegúrate de que lubricantes y sprays de mantenimiento no entren en contacto con los frenos, los discos o las llantas.
¿Cómo protejo mejor mi bicicleta contra la sal de deshielo?
Antes de que empiece el invierno, puedes limpiar a fondo tu bicicleta y aplicar un spray o pulimento protector con protección anticorrosión. Así estará mejor protegida frente a la humedad y la sal, y la suciedad se eliminará más fácilmente en el siguiente lavado.
¿Qué hacer si he rodado con mi bicicleta sobre sal de deshielo?
Si tu bicicleta ha estado en contacto con sal, no hay alternativa: necesita una limpieza a fondo. Utiliza un limpiador específico y agua (templada) y asegúrate de eliminar todos los restos de sal para evitar la corrosión. Después, seca la bicicleta y lubrica la cadena.
¿Cómo lavar la bicicleta en casa?
Aclara primero la bicicleta con agua y, si es necesario, aplica un limpiador (bio) específico. Limpia toda la bicicleta con una esponja o distintos cepillos. Sécala con un paño suave y utiliza productos de mantenimiento adecuados, como mínimo un lubricante para la cadena de la transmisión.
¿Cómo guardar correctamente la bicicleta en invierno?
Guarda siempre la bicicleta limpia y seca. Si después de rodar bajo la lluvia o sobre sal de deshielo permanece húmeda varios días en el sótano, puede aparecer óxido y producirse un desgaste prematuro.