Guía de presión para bicicleta de ruta y gravel
“¡Oye tú! Sí, tú en esa bici de ruta Factor ultrarrápida. ¿A que llevas demasiada presión en las cubiertas?”
Ir al trabajo en bicicleta ahorra dinero y tiempo, reduce el estrés y es bueno para el medio ambiente. Descubre cómo desplazarte de la forma más cómoda.
¿El tren vuelve a llegar tarde, alguien se pega a tu mochila en el autobús y en coche solo encuentras atascos? ¿Te suena? Entonces es hora de cambiar de perspectiva y pasarte a las dos ruedas. Si vas al trabajo en bicicleta o bicicleta eléctrica, haces algo por tu salud física y mental, ayudas a proteger el medio ambiente y ahorras dinero en combustible. En bike-components pedaleamos a diario, con sol, lluvia o en invierno. Aquí compartimos once consejos definitivos para desplazarte en bici: desde ropa y iluminación para bicicleta hasta la ruta perfecta.
“Uso la bicicleta a diario siempre que puedo. Solo hago excepciones cuando llueve a cántaros o el viento casi me tira de la bici. Para sentirme cómodo confío en el llamado principio de capas: varias capas de ropa. Así puedo adaptarme fácilmente al clima.”
Según lo largo y exigente que sea tu trayecto, puedes usar ropa de ciclismo funcional o ir en ropa de diario. Lo importante es que tu ropa (especialmente la chaqueta) sea transpirable; de lo contrario, sentirás demasiado calor en pocos minutos.
La ropa impermeable forma parte del equipamiento básico. También aquí conviene elegir materiales transpirables para evitar sudar en exceso.
Y aunque el trayecto sea corto: elige ropa reflectante de colores llamativos. Te verán mejor, lo que supone una gran ventaja de seguridad en el tráfico, de día y de noche.
Un último consejo: una camiseta limpia de recambio en la oficina puede mejorar tu bienestar y el de tus compañeros.
“Para entrar en la rutina de ir al trabajo en bici, primero me propuse dos días fijos por semana. Sin importar el clima. Y con el tiempo, ir en bicicleta al trabajo se volvió algo completamente natural. Desde entonces, voy en bici todos los días.”
Si esperas a tener motivación, esperarás para siempre. El truco es la rutina. Elige dos días fijos por semana para ir en bicicleta. Sin excusas. Puedes añadir un tercer día flexible según el clima y tus ganas. Con este plan, pedalear se convierte rápidamente en un hábito: tres días por semana se transforman en cuatro y pronto en cinco.
¿Necesitas un poco más de compromiso? Busca un compañero o compañera para desplazarte. Quedad para salir juntos: eso motiva y hace el trayecto más ameno.
Y recuerda: los hábitos necesitan tiempo para consolidarse. Pero una vez que entres en la rutina, pronto te preguntarás por qué no empezaste a ir al trabajo en bicicleta mucho antes.
“Para mí, una buena iluminación es fundamental. Mi bicicleta eléctrica está equipada con una luz potente con luz diurna y sensor de luminosidad. Así no tengo que preocuparme por nada y nunca olvido encender la luz, ni siquiera en zonas urbanas bien iluminadas.”
Si circulas con tu bicicleta por vías públicas, tus luces y reflectores deben cumplir la normativa de tráfico vigente. Esto no solo aumenta tu seguridad sobre la bici, sino que también te evita problemas en un control de tráfico.
La iluminación con dinamo fija es especialmente cómoda para desplazamientos diarios: la luz siempre está instalada y lista para usar. Con la iluminación recargable desmontable, deberías controlar la autonomía de la batería y planificar recargas periódicas, idealmente como una cita fija en tu calendario. Además de la iluminación y los reflectores obligatorios, puedes mejorar tu visibilidad con:
En nuestros artículos sobre iluminación para bicicleta y alta visibilidad al montar en bicicleta encontrarás más información sobre la iluminación y la ropa adecuadas.
“Dejo preparado por la noche todo lo que voy a necesitar al día siguiente. La bolsa está lista y la comida preparada en la nevera. Así por la mañana ni siquiera me planteo no ir en bici.”
Si quieres salir por la mañana sin estrés, un poco de preparación te facilita la vida. Prepara la bolsa la noche anterior, carga las luces de la bici si es necesario y consulta la previsión del tiempo para dejar lista la ropa adecuada. Así no habrá excusas por la mañana.
Recuerda también revisar tu bici con regularidad, especialmente si no la usas todos los días. No lleva ni cinco minutos y te ahorra tiempo y preocupaciones por la mañana. Estos son los cuatro puntos más importantes:
En nuestro artículo sobre iluminación para bicicleta te explicamos todo lo que necesitas saber sobre la iluminación para bicicleta.
Una revisión rápida antes de salir marca la diferencia: presión de las ruedas, transmisión limpia y frenos en buen estado. Así pedaleas con seguridad cada día. © bc GmbH
Elige la ruta más relajada al trabajo: tráfico calmado, buenas vías ciclistas y un inicio del día sin prisas. Así tu trayecto se convierte en un pequeño respiro. © bc GmbH
La ruta más deportiva al trabajo: tramos abiertos, buen ritmo y el pulso sube. Perfecta si quieres convertir tu trayecto diario en entrenamiento. © bc GmbH
“Según cómo me sienta (y la prisa que tenga), varío mi trayecto al trabajo. Si voy tarde, tomo la ruta más directa. Si quiero llegar relajado, elijo el camino más tranquilo y bonito. Muchas veces doy un rodeo al volver a casa y así hago algo más por mi forma física.”
No tienes que recorrer la misma ruta todos los días. Sobre todo si te desplazas en bici con regularidad, un poco de variedad aporta aire fresco a tu rutina. Simplemente planifica varias rutas:
Para encontrar rutas alternativas puedes usar aplicaciones como Komoot o Strava. Te muestran la distancia, el perfil de altitud y la duración estimada. Puedes buscar específicamente rutas aptas para bicicletas, elegir el tipo de terreno y mucho más. Guarda la ruta, cárgala en tu ciclocomputador y síguela al día siguiente. Así, tu trayecto diario se convierte en una pequeña aventura o en una sesión de entrenamiento, según te apetezca.
“Mi chaqueta impermeable ha sido una de las mejores inversiones para ir al trabajo en bici con cualquier clima. Transpirable, con capucha y de color llamativo. No solo la uso para montar en bicicleta, sino también cuando hace mal tiempo fuera de la bici.”
Si vas al trabajo en bicicleta con regularidad, debes estar preparado para la lluvia y el frío. La ropa impermeable transpirable es fundamental. Te mantiene seco por fuera sin hacerte sudar por dentro. El resto de tu equipamiento también debería ser resistente al clima:
No lo olvides: tu bicicleta también necesita protección contra el clima. Unos guardabarros suficientemente grandes son imprescindibles para el uso diario. Y recuerda mantener tu bici con regularidad, especialmente después de circular por carreteras con sal. En calzadas mojadas, un buen dibujo de la cubierta es esencial. Si tus cubiertas están desgastadas, es hora de cambiarlas. Solo con buen perfil tendrás agarre suficiente para rodar con seguridad. En nuestra guía para desplazarse en invierno en bicicleta encontrarás más consejos sobre equipamiento y mantenimiento.
Práctico para el día a día: una bolsa impermeable para bicicleta en el portaequipajes ofrece espacio para guardar el portátil, la compra o ropa de recambio, ideal para quienes se desplazan al trabajo y para la movilidad urbana en bicicleta. © bc GmbH
«¿Mi mejor consejo para ir al trabajo en bici? ¡Lleva todo lo que puedas en la bicicleta! Con alforjas mi espalda queda libre y llego al trabajo mucho más relajado (y con la espalda seca).»
Especialmente si sudas mucho al pedalear o sufres de tensiones en la espalda, deberías preferir las alforjas a una mochila. Gracias a los sistemas de cierre rápido, la mayoría de las alforjas se pueden quitar con un solo movimiento. Muchos modelos también existen como soluciones híbridas: con correas de hombro o tirantes, se convierten en bolso o mochila cuando te bajas de la bici. Con una bolsa adicional o una cesta, puedes hacer la compra de camino a casa.
Si transportas con frecuencia un portátil u otros objetos delicados, fíjate en que tengan compartimentos interiores acolchados. Así todo quedará protegido y en su sitio incluso en caminos irregulares.
La mayoría de las bolsas son impermeables o resistentes al agua. Para días muy lluviosos, una cubierta de lluvia adicional puede ser útil, también para la mochila.
“Después de ir al trabajo en bicicleta durante varias semanas, todavía me dolía el trasero. Así que investigué un poco y me regalé un sillín nuevo. Ahora por fin voy cómodo y desplazarme en bici es aún más divertido.”
¿Te suena familiar? Si tu sillín de bicicleta resulta incómodo y te duele la zona de apoyo, es una señal de que algo no encaja. En nuestro artículo sobre cómo elegir el sillín adecuado te explicamos qué hace que un sillín sea el correcto y cómo encontrar el ideal según cómo y con qué bicicleta circules. La anchura correcta del sillín también es muy importante.
¿Te duelen las manos, los brazos o el cuello? Entonces los puños podrían ser el problema — en nuestra guía sobre los puños adecuados te ayudamos a encontrar la solución.
Tampoco olvides un ajuste correcto de la bicicleta. En nuestra guía básica de ergonomía te damos muchos consejos sobre la altura correcta del sillín y el ajuste del manillar. A veces el problema no es solo un sillín o unos puños inadecuados, sino una mala configuración de la bicicleta. Dedica un poco de tiempo a ajustarla correctamente: pedalearás de forma más ergonómica y cómoda.
“Dependiendo de lo que tenga por delante o ya haya quedado atrás, mi tiempo en la bicicleta me ayuda a despejar la mente, ya sea para prepararme para la jornada laboral o para relajarme y desconectar después.”
Tu trayecto al trabajo no tiene que ser una obligación molesta; también puede ser un momento consciente para ti. Media hora solo para ti. Sin autobuses llenos ni atascos frustrantes, sino aire fresco y movimiento.
¡No te estreses! Si el día fue exigente, haz un pequeño desvío por una ruta más tranquila al volver a casa. Deja atrás las impresiones del día y tómate tiempo para respirar. Llegarás a casa más relajado/a y preparado/a para lo que te espere allí, o simplemente para terminar la tarde con calma.
Además, estás ahorrando dinero, haciendo algo bueno por tu salud y ayudando al medio ambiente.
“Uso mi bicicleta casi todos los días, por eso elegí un modelo de alta calidad. Mi consejo: ¡habla con tu empleador! Con el leasing de bicicletas puedes repartir el coste de tu bicicleta soñada a lo largo de varios años e incluso ahorrar en impuestos.”
Una bicicleta de alta calidad tiene su precio, eso está claro. Pero una buena bicicleta suele ofrecer más placer de conducción, mayor durabilidad y más seguridad. Aquí es donde el leasing de bicicletas puede ayudarte, ya que hace que los modelos de gama alta sean más asequibles. A través de tu empleador puedes alquilar la bicicleta de tus sueños durante un periodo determinado. Las cuotas mensuales se descuentan de tu salario bruto, lo que puede generar ventajas fiscales. A menudo también se pueden incluir en la financiación accesorios como guardabarros, portaequipajes, iluminación o candados. Al final del contrato puedes decidir si compras la bicicleta por su valor residual o si haces leasing de una nueva.
El seguro es obligatorio, pero no te preocupes: la mayoría de los proveedores de leasing ofrecen paquetes de protección integral que cubren robo, vandalismo y daños por accidente.
«Tengo un trayecto largo al trabajo. En verano suelo hacer ambos recorridos en bicicleta, pero en invierno tomo el tren por la mañana y regreso pedaleando por la tarde. Combinar la bicicleta con el transporte público mejora mis posibilidades de ir al trabajo en bici, sobre todo en invierno.»
Si tu trayecto al trabajo es (todavía) demasiado largo para hacerlo completamente en bicicleta, puedes combinar opciones de forma inteligente y llegar más relajado. En muchos lugares tienes varias posibilidades:
En cualquier caso, deberías comprobar las condiciones para transportar bicicletas en autobuses y trenes. Según la región y la hora del día, puede haber diferencias.
Si utilizas bike and ride, deberías invertir en un buen candado. Si llevas tu bicicleta en el tren, un candado pequeño es útil. Así podrás concentrarte tranquilamente en otras cosas.
Desplazarte es más fácil: en bici hasta la estación y después en tren. Combina la flexibilidad de las dos ruedas con la comodidad del transporte público. © bc GmbH
Con el candado adecuado aseguras tu bici a un punto fijo: un paso clave para una protección eficaz contra robos en el día a día. © bc GmbH
Elige dos días fijos por semana y aumenta poco a poco. Si tu trayecto no es muy largo, también puedes ir a por todas y empezar a ir en bicicleta todos los días a partir de una fecha concreta. Lo importante es crear una rutina. Así, desplazarte en bicicleta pronto será parte natural de tu vida.
Si sudas rápido al pedalear, mantén un ritmo relajado y usa ropa transpirable. Una regla útil: no te abrigues demasiado. Vístete de forma que sentirías un poco de frío tras unos minutos sin moverte. Así normalmente estarás vestido correctamente para pedalear. También puedes dejar ropa de recambio en el trabajo. Un trayecto agotador con una bicicleta urbana antigua puede hacerse cómodamente con una gravel rápida o una e-bike. Especialmente para principiantes, la bicicleta adecuada marca una gran diferencia.
Si llueve con frecuencia y tu trayecto es largo, unos pantalones impermeables ayudan a mantenerte seco y protegido del frío. Si tu trayecto dura menos de 30 minutos, un poncho puede ser suficiente. En cualquier caso, asegúrate de llevar guardabarros largos para protegerte de las salpicaduras.
Si llevas poco peso, una sola alforja es suficiente. Cuando la carga aumenta, es mejor usar dos, una a cada lado. Así la bicicleta queda equilibrada y se conduce mejor.
Lo ideal es llevar un kit de emergencia en la bicicleta: una cámara de repuesto, mechas para cubierta si usas tubeless, una bomba o cartuchos de CO₂, un eslabón rápido y un multiherramienta con tronchacadenas.
Deja en tu lugar de trabajo: una camiseta de recambio, una toalla, toallitas húmedas y desodorante, calcetines de repuesto y un cable de carga. Si sudas mucho, es recomendable un cambio completo de ropa.